Ruta 2009


La isla de Ellis

En frente del puerto de Manhattan hay dos pequeñas islas, en una de ellas se encuentra la archiconocida estatua de ‘La libertad iluminando el mundo’ que los inmigrantes que venían de Europa veían conforme se acercaban a su destino. Pero su destino no era ni la estatua ni el puerto de Manhattan, sino una pequeña isla justo detrás de la estatua.

Llegaron a millares a finales del siglo XIX y principios del XX, la esclavitud se había abolido y la industria y las grandes plantaciones de Norte América necesitaban mano de obra barata. Pero no todos podían entrar, primero tenían que someterse a un examen médico y legal. A los emigrantes se les recluía en la isla de Ellis hasta que lo superaban y los que no se quedaban allí hasta que otro barco de la misma naviera los llevara de regreso a la ciudad de origen.

Resulta conmovedor pensar en aquella gente venida de todos los rincones de Europa, desplazándose a pie o en carreta desde sus lugares de origen hasta los puertos de partida (Hamburgo, Nápoles, Constantinopla…) donde tendrían que esperar al siguiente barco, quizá durante semanas y en condiciones muy precarias. Con todos sus ahorros para pagar un pasaje en un barco hacinado. Para muchos sería la primera vez que veían el mar. Recorrer los EE.UU. en bicicleta es una bobada a lado de aquello.

Y después de tantas penalidades podía suceder que fueran rechazados. En el caso de las familias podía suceder que uno solo lo fuera ¿Qué hacer entonces? Y sin embargo los inmigrantes que venían con pasajes de 1ª y 2ª clase entraban directamente en el país sin pasar el reconocimiento. Si se podían pagar ese pasaje eran gente con recursos, con estudios.

Todo eso sucedía detrás de la estatua de la Libertad y a muy pocos metros de ella. Que nadie se escandalice, ahora en Europa hemos aprendido a hacer lo mismo.

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